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Ubicado en el nordeste de la Provincia de Salta,
en el departamento fronterizo Santa Victoria, tiene una superficie
de 72.439 hectáreas.
Este Parque Nacional fue creado en 1974 para preservar un sector
de Nuboselvas que ha permanecido prácticamente virgen debido
a su inaccesibilidad y a su relieve, ya que el paisaje abrupto
dificultó la extracción maderera.
El parque está limitado por cordones montañosos
de mas de 2.000 metros de altura como el Cerro de las Pavas y
el Cerro Negro.
De los numerosos cursos de agua que lo surcan se destacan el
río Lipeo, en el norte, y los ríos Porongal y Pescado
que desaguan en el río Bermejo que, en un pequeño
tramo, forma el límite noreste del parque. Esta es la más
septentrional de las áreas protegidas nacionales que resguardan
selvas de montaña, destacándose su selva montana
por la presencia de un helecho arborescente y la maroma. Al igual
que otros higuerones o gomeros nativos, esta última es
una especie muy particular ya que puede germinar sobre otro árbol,
viviendo epífito sus primeros años de vida mientras
emite raíces hacia el suelo. Una vez afirmada en la tierra,
la maroma crece velozmente rodeando con su tronco al árbol
que le da sustento, llegando con frecuencia a matarlo. Los cedros
salteños de valiosísima madera, alcanzan aquí
tamaños imponentes.
En determinados lugares húmedos y generalmente por sobre
los 800 metros, se desarrollan bosquecitos de mirtáceas
con horco molle, mato y güili entre otras especies. La selva
de transición se encuentra representada con la presencia
de bosques de tipas, pacaráes y cebiles acompañados
de tarcos y cochuchos. En el Parque Nacional Baritú no
se encuentran bosquecillos de queñoa ni pastizales de altura.
En las riberas de ríos y arroyos crecen pequeños
arbolitos como la tusca y el pájaro bobo acompañados
de arbustos como la trementina.
La fauna de la zona es la típica de la nuboselva y cuenta
con varias especies en peligro de extinción como el yaguareté,
que aunque escaso, subsiste en regiones apartadas de las yungas
como este parque. Hay además otra especie de felino, el
gato onza u ocelote de mucho menor tamaño, con el pelaje
amarillento con manchas oscuras.
Entre los mamíferos de mayor porte es característico
el tapir, cuyas grandes huellas pueden verse en los senderos y
bordes de cursos de agua. Otras especies comunes son el pecarí
de collar, el zorro de monte, el coatí, el agutí
y el mono cai.
Cerca de los ríos y arroyos, donde se forman pozones de
agua transparente habitados por bogas y sábalos, viven
carnívoros acuáticos como el lobito de río
y el mayuato. El primero tiene un pelaje muy lustroso, de color
pardo oscuro, con dos capas: una más tupida que cubre a
la otra, más corta y fina. El mayuato u osito lavador es
fácilmente distinguible por su notable antifaz negro, que
cubre los ojos y el hocico, y por su cola anillada.
Otros habitantes característicos de estos ambientes son
el mirlo de agua, entre las rocas de los arroyos, y el yapú,
boyero de gran tamaño que construye nidos colgantes. También
encontramos murciélagos como el pescador grande, que se
alimenta de peces e insectos acuáticos que caza con sus
garras volando en grupos sobre la superficie del agua. Una de
las ranas marsupiales, Ia de pintas rojas, habita las sierras
del Parque.
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Ubicación
Provincia de Salta. Los Toldos a 35 km y San Ramón
de la Nueva Orán a 50 km.
Cuando ir
Todo el año.
Atractivos
Flora y fauna.
Cómo llegar
Desde San Ramón de la Nueva Orán se llega
por la Ruta Nacional N° 50 hasta Aguas Blancas, que
es la población más cercana al área
protegida. De aquí sale un camino de tierra, la Ruta
Provincial N° 19, que recorre 34 km. hasta llegar al
límite sur del Parque.
Actividades
Trekking, observación de flora y fauna
Servicios
Ninguno.
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